New York Times
Actualizado: 27/04/2013 | Por CINDY PEARLMAN, www.nytsyn.com

A Colin Firth lo atrae lo nuevo



A Colin Firth lo atrae lo nuevo

''La vida como actor es un continuo rodar de dados,'' asegura Colin Firth. ''Fue rodar los dados antes de que ganara un Oscar y sigue siendo un rodar de dados. Los tres libretos que llegaban a mi escritorio se convirtieron en 300. Eso también significa que tres libretos malos se convirtieron en 300 libretos malos.''

Firth, de 52 años de edad, ganó su Oscar al Mejor Actor por ''The King’s Speech’' (2010). Agrega que, aunque trata de evitar los libretos de plano malos, eso no significa que esté buscando puros ganadores.

''Me sigue gustando hacer una película que puede ir en cualquier dirección,'' admite. ''Puede acabar fascinando o puede acabar desapareciendo. Siempre me atraen los grandes riesgos.''

Es un viernes por la tarde en la Los Ángeles y Firth está hablando por teléfono desde la suite de su hotel, donde está comiendo una ensalada y hablando de ''Arthur Newman,'' una película que definitivamente entra en la categoría de las que pueden ir en cualquier dirección. Actualmente con una distribución escalonada, la cinta es acerca de un empleado de Fed Ex (Firth) que, harto de su vida mundana, finge su propia muerte y se crea una nueva identidad. Ya como Arthur Newman, él conoce a Mike (Emily Blunt), una despreocupada mujer con problemas personales y que también aspira a escapar de su existencia.

''Es exactamente el tipo de cosas que me hacen feliz,'' asegura Firth. ''Me parece que esta historia es totalmente única. No creo que se parezca a ninguna otra. La han llamado una ‘comedia oscura sin título’ pero no es tan oscura. Lástima que no sea una comedia. Es simplemente una película difícil de describir.

''Me saltó de entre el montón porque es una de esas joyas,'' continúa. ''No tiene absolutamente ninguna fórmula.''

La idea de crear una nueva personalidad lo atrajo, admite Firth.

''No es raro que la gente se quiera salir de su propia vida,'' afirma. ''Está usted hablando con un actor. Yo me siento atraído hacia otras vidas por mi elección de carrera.

''Sí creo que mucha gente se pregunta si en su propia vida los dados ya están echados, que si no hay marcha atrás, que si tendrá esos problemas por el resto de su vida,'' continúa Firth. ''¿Nuestra vida cotidiana es nuestra verdadera realidad? ¿Es real? Quizá sea solo un papel en el que estamos atrapados y nuestra verdadera realidad anda por ahí.''

La propia realidad del actor ha cambiado mucho desde que se llevó a casa el Oscar, en febrero de 2011.

''Sí, algunas cosas cambian cuando ganamos un Oscar,'' asegura Firth. ''Las cosas son un poco más ajetreadas en términos de las posibilidades, pero a fin de cuentas, sólo puedo hacer una película a la vez.''

Hay menos presión en él de la que hay en, por ejemplo, Jennifer Lawrence, cuya obtención del Oscar se combina con la garra financiera de la saga ''Hunger Games.'' Firth está más asociado con productos para cines de arte que con superproducciones de verano.

''Sí hay cierta presión,'' reconoce, ''pero no es abrumadora, pues no creo que Hollywood me considere una realidad financiera increíblemente valiosa.

''Sí tengo que admitir que ha habido algunas personas cercanas que piensan que sería un buen momento para que yo me enriqueciera un poco,'' continúa Firth, ''pero esa gente no es tanta como podría pensarse, pues no dejo que ese tipo de gente entre en mi vida.''

Nacido en una familia de intelectuales – su padre daba clases de historia en el Colegio Universitario Winchester y su madre de religiones comparadas en la Universidad Abierta, el innovador sistema de enseñanza a distancia de Inglaterra – Firth primero pensó en ser médico.

''Hay muchos doctores en mi familia,'' afirma. ''Si hubiera sido listo, ése hubiera sido mi camino. Pero soy un poco tonto. Desde mi primer examen de biología supe que jamás sería doctor.''

Todavía se pregunta qué podría haber sido.

''De joven adoraba como a un héroe a mi tío, que era médico,'' recuerda el actor. ''Lo veía que andaba por ahí curando niños. Sigo pensando que no hay nada mejor que podamos hacer con nuestra vida.''

Firth debutó en el teatro desde que estaba en preescolar, interpretando a Jack Frost en una obra navideña. De adolescente le interesó tanto que se inscribió en el Centro Dramático de Londres. Sin embargo, cuando ahí interpretó a Hamlet se decidió su camino.

''En la cabeza me explotaron campanas y silbatos y supe que quería actuar para siempre,'' recuerda.

Después de graduarse fue forjando su carrera en los teatros londinenses, así como en la televisión y el cine británicos. Su talento era obvio y le valió papeles cada vez más grandes – en especial como el personaje titular de ''Valmont’' (1989) de Milos Forman y en ''Circle of Friends’' (1995) – pero su gran oportunidad le llegó con ''Pride and Prejudice’' (1995). Esta miniserie de la BBC tuvo un éxito enorme en Gran Bretaña y después en Estados Unidos, y el Darcy de Firth hizo que se aceleraran los latidos de las mujeres de los dos continentes.

De ahí su ascenso fue rápido y a la fecha su filmografía contiene algunas de las mejores películas de los últimos veinte años, como ''The English Patient’' (1996), ''Shakespeare in Love’' (1998), ''Bridget Jones’s Diary’' (2001), ''Love Actually’' (2003), ''Mamma Mia!'' (2008), ''A Single Man’' (2009), ''Tinker Tailor Soldier Spy’' (2011) y, por supuesto, ''The King’s Speech,'' en la que interpreta al tartamudo rey Jorge VI de Inglaterra.

Este mismo año lo veremos con Cameron Diaz, Alan Rickman y Stanley Tucci en la comedia ''Gambit,'' con libreto de Ethan y Joel Coen y bajo la dirección de Michael Hoffman.

''Es una película muy refinada, muy chapada a la antigua, muy de la vieja escuela, en la que una puerta se cierra y otra se abre,'' explica Firth. ''El libreto me hizo aullar de risa cuando lo leí.''

En cuanto al futuro, el actor espera hacer gran variedad de películas, especialmente en géneros por los que actualmente no es conocido.

¿Está listo para Colin Firth, héroe de acción? Él dice que sí.

''No he hecho muchas cosas de acción,'' precisa. ''Me encantan las películas de Bourne. Creo que en una carrera se trata de tener una dieta de trabajo buena y balanceada. Por eso quiero hacer una película de acción. No tengo idea de qué se sienta actuar en una de esas y me encantaría averiguarlo.

''Solo me preocupa que tuviera que correr mucho,'' agrega Firth riendo. ''¿Alguna vez me ha visto correr? No es nada agradable. Entonces pienso que quizá tenga que abandonar esos planes y regresar a una interacción matizada que no me obligue a correr.''

Parece estar hablando de ''The Railway Man,'' cinta que se estrenará este año y en la que actúan también Nicole Kidman y Stellan Skarsgard. Basada en una historia de la vida real, presenta a Firth como Eric Lomax, un sobreviviente del infame Ferrocarril de la Muerte, la vía férrea que construyeron los japoneses durante la Segunda Guerra Mundial para unir a Birmania y Tailandia, utilizando el trabajo forzado de prisioneros de guerra, que se encontraban en condiciones deplorables. Ese ferrocarril es también el tema de la película clásica ''The Bridge on the River Kwai’' (1957).

''Él fue torturado por los japoneses y estuvo en el Paso del Infierno en Birmania,'' explica Firth. ''La cinta habla de su empeño por reconciliarse con lo que le sucedió. Él estaba determinado a encontrar a los guardias que lo torturaron, regresar, vengarse y matarlos.''

También está en las primeras fases de planeación otra película de Bridget Jones, titulada tentativamente ''Bridget Jones’s Baby,'' pero no es probable que empiece el rodaje pronto.

Fuera de la pantalla, Firth vive tranquilamente con su esposa, la productora de documentales Livia Giuggioli, y sus hijos, Luca de 12 años y Matteo de 11. Por regla general, él desdeña las premieres de las películas y las fiestas muy rumbosas y prefiere pasar el tiempo con su familia, en la que también está William, su hijo de 22 años de edad con la actriz Meg Tilly.

''Por lo general me verá llevando a uno de mis hijos a entrenar fútbol,'' dice el actor. ''Me gusta llevar una vida tranquila. Me encantan las caminatas largas, el té y la familia.''

En ocasiones, las idas al entrenamiento de fútbol son interrumpidas por los paparazzis, pero Firth no se queja.

''No quiero ponerme obvio pero estoy feliz de ganarme la vida actuando,'' afirma. ''Soy muy afortunado. Mi trabajo es muy divertido.

''No me atrevería a quejarme,'' continúa. ''Sabemos que hay muchísima gente desesperada por entrar en la actuación.''

Puede haber ''algunas desventajas’' en su profesión, admite.

''Pero están compensadas ampliamente por lo interesante e infinitamente rica que puede ser la experiencia de hacer una película, cuando la hacemos bien y le sacamos todo el provecho posible,'' afirma Firth. ''No me oirá quejarme.'' EDITORS: Para obtener mayor información sobre ''Arthur Newman,'' consulten el sitio Web oficial en http://arthur-newman.com. Y para adquirir este artículo, visiten www.nytsyn.com y comuníquense con un representante de ventas de The New York Times Syndicate. Si necesita servicio al cliente llame al 1-800-972-3550 o al 1-212-556-5117.

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